El cemento de casa, el barro de la calle, el sucio cemento de lo instituido
La pretensión, personal y que busco contagiar en cada espacio, es la de movilizarnos como sociedad en pos de asumir las funciones sociales, las responsabilidades propias que nos corresponden como sociedad y, crecientemente dejar de delegarlas en mercados, religiones o estados (con todas las diferencias existentes entre estas tres instancias). Con esa premisa, lo que busco es desentrañar, en la medida de lo posible, los argumentos y las justificaciones de aquellas personas que optan por no involucrarse e intervenir en su realidad, en su contexto, en su existencia social. El primero con el que he elegido empezar (no significa el más importante) es el de la situación pura, la tesis frecuente de "en ese lugar están estos o estas que sostienen esto" y yo no creo en eso, y defiendo otra cosa. Para comenzar, me gustaría hacerlo con una metáfora, que es la de la casa propia, el único lugar donde podemos gestar, lograr y construir esa pureza de principios, de ideales, de iniciat...