El dolor es la sal que le da gustito a la vida

Eduardo Galeano dejó de respirar, su cuerpo, sus pulmones.
Escribía en "El libro de los abrazos":
A veces me reconozco en los demás. Me reconozco en los que quedarán, en los amigos abrigos, locos lindos de la justicia y bichos voladores de la belleza y demás vagos y mal entretenidos que andan por ahí y por ahí seguirán, como seguirán las estrellas de la noche y las olas de la mar. Entonces, cuando me reconozco en ellos, yo soy aire aprendiendo a saberme continuado en el viento.

Soy aire aprendiendo a saberme continuado en el viento.

Fenómeno extraño la forma en que su muerte comenzó a entusiasmar a tod@s y cada un@ a escribirle, a dedicarle palabras, a esforzar la creatividad al máximo en honor y gloria a este enorme escritor, enorme porque su esfuerzo mayor fue lograr la sencillez sin perder el contenido.
Recuerdo que comentaba que no le habían dado un premio de historia por "Las Venas Abiertas de América Latina" porque el libro no era aburrido, y él celebraba haber perdido ese premio porque si el criterio era el aburrimiento, pueden guardarse ese premio donde nunca da el sol.
En la academia, donde tant@s pasamos tanto tiempo, Galeano es un simpático, pero impreciso, y por lo tanto está bien para un secundario, pero no sirve para otra cosa. Algun@s pensamos que eso no cerraba, que Galeano ejemplificaba la escritura popular y comprometida, pero también la habilidad para sintetizar en metáforas y ejemplos lo más complejo de la economía política, del periodismo, de la geopolítica global.
Nos aventuramos en una agrupación, hace ya 5 años, que se llamó Estudiantes Patas Arriba, porque Galeano era nuestra referencia en la necesidad de pensar con el corazón, de poner patas arriba un mundo del revés, de no naturalizar ni aceptar el orden ni la justicia que nos proponían, porque poco tenía de justo y ordenado.
El Manual de Economía Política latinoamericana que es "las venas abiertas" debería ser casi de lectura obligatoria, y el esfuerzo por hacer agradable a la lectura un desafío para tod@s nosotr@s.

Lo acusaron de tibio, de romántico, de minimalista, de básico, pero nos movió cada fibra, cada nervio, nos sintetizó en pocas palabras el mundo, nos llenó de historias, de las que se hace el mundo, y nos enseñó que en una mínima historia puede explicarse una gran idea... recuerdo "la burocracia" que hablaba del banco en un cuartel que tuvo durante varios años a dos oficiales parados a su lado, y de su amigo que, curioseando, encontró que estaban allí por una resolución que decía que dos oficiales se pararan al lado del banco porque estaba recién pintado.
No hay tibieza en Galeano, hay calor y pasión, hay razón caliente, como dice Boaventura, hay un sentipensante, como recogiste vos paseando por el continente.
Pero sos aire que aprendió a saberse continuado en el viento...

Sé que aumentarán tus ventas ahora por la noticia, pero estoy tranquilo porque tus palabras cautivarán a cada uno y cada una.

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