Crítica al colonialismo en principios de los años 70
El texto que comparto es de Rodolfo Stavenhagen, en una vieja fotocopia de la carrera que me llegó hace un rato.
Es de una conferencia en 1971
"El conocimiento socio-científico ha dejado de ser desde hace mucho un simple lujo académico. Como todo conocimiento científico, se ha convertido (y cada vez más) en un elemento de poder (económico, social, político). De ahí la rápida proliferación de think thanks, bancos de datos, centros de documentación, etc. El investigador académico (particularmente el joven) ya no puede escoger su actividad de investigación simplemente siguiendo sus caprichos intelectuales. Su selección es gobernada por los fondos disponibles, por los centros universitarios que se especializan en esta o aquella área, por la "moda científica" (que es quizá tan tiránica, a su manera, como lo son las modas femeninas en la suya), y por otras consideraciones institucionales. En estas circunstancias, la acumulación de conocimientos sigue patrones predeterminados sobre los cuales el investigador individual tiene escaso control. Al enfrentarse a esta situación puede seguir una de tres alternativas:
a) Simplemente continuar produciendo información -como un trabajador en un tren de montaje produce refacciones-, sin importarle su uso final. Pero seguramente tal enajenación científica está en contradicción directa con el papel del intelectual en la sociedad como humanista y como crítico social.
b) Producir conocimientos que vayan de acuerdo con las interpretaciones prevalecientes y establecidas de la sociedad, aceptando y utilizando en su trabajo las premisas sobre las cuales son predicadas la continuidad y la estabilidad de los sistemas sociales existentes. Yo incluiría bajo este membrete la mayoría de los estudios sobre, digamos, aculturación, movilidad de las clases sociales, modernización, correlaciones socioeconómicas de actitudes y comportamiento individuales, monografías sobre comunidades, etc.; dentro del marco de referencia del funcionalismo y del behaviorismo. Si bien este tipo de investigaciones ha contribuido considerablemente a una acumulación de conocimientos en general, ha ejercido escasa influencia en el cambio de los patrones prevalecientes del uso de dicho conocimiento, y en la distribución del conocimiento productivo entre los diferentes grupos sociales. Concientemente estoy estableciendo aquí una analogía entre la acumulación del capital y la acumulación de conocimientos en una sociedad capitalista, por cuanto ambos procesos son una expresión del modo prevaleciente de organización social y económica.
c) En tercer lugar, puede intentar ofrecer explicaciones alternativas; explorar nuevas vías teóricas y ejercer su crítica intelectual de las "verdades" establecidas o aceptadas y, al mismo tiempo, promover la redistribución del conocimiento en la forma que se propuso anteriormente. A partir de este momento la acumulación del conocimiento puede volverse peligrosa ante los ojos de aquellos que controlan el establecimiento académico o político, y nuestro hombre de ciencia tendrá un acceso decreciente a los fondos para investigación, su contrato podrá no ser renovado, se le puede forzar a abandonar la universidad; y en casos extremos se le obligará a abandonar el país o puede ser encarcelado. En algunos países latinoamericanos (como el Brasil y la Argentina) este proceso ha sido notorio en los últimos años, pero no creo en modo alguno que esto sea privativo de la parte sur del hemisferio ni del hemisferio occidental."
"¿Cómo descolonizar las ciencias?"
Es de una conferencia en 1971
"El conocimiento socio-científico ha dejado de ser desde hace mucho un simple lujo académico. Como todo conocimiento científico, se ha convertido (y cada vez más) en un elemento de poder (económico, social, político). De ahí la rápida proliferación de think thanks, bancos de datos, centros de documentación, etc. El investigador académico (particularmente el joven) ya no puede escoger su actividad de investigación simplemente siguiendo sus caprichos intelectuales. Su selección es gobernada por los fondos disponibles, por los centros universitarios que se especializan en esta o aquella área, por la "moda científica" (que es quizá tan tiránica, a su manera, como lo son las modas femeninas en la suya), y por otras consideraciones institucionales. En estas circunstancias, la acumulación de conocimientos sigue patrones predeterminados sobre los cuales el investigador individual tiene escaso control. Al enfrentarse a esta situación puede seguir una de tres alternativas:
a) Simplemente continuar produciendo información -como un trabajador en un tren de montaje produce refacciones-, sin importarle su uso final. Pero seguramente tal enajenación científica está en contradicción directa con el papel del intelectual en la sociedad como humanista y como crítico social.
b) Producir conocimientos que vayan de acuerdo con las interpretaciones prevalecientes y establecidas de la sociedad, aceptando y utilizando en su trabajo las premisas sobre las cuales son predicadas la continuidad y la estabilidad de los sistemas sociales existentes. Yo incluiría bajo este membrete la mayoría de los estudios sobre, digamos, aculturación, movilidad de las clases sociales, modernización, correlaciones socioeconómicas de actitudes y comportamiento individuales, monografías sobre comunidades, etc.; dentro del marco de referencia del funcionalismo y del behaviorismo. Si bien este tipo de investigaciones ha contribuido considerablemente a una acumulación de conocimientos en general, ha ejercido escasa influencia en el cambio de los patrones prevalecientes del uso de dicho conocimiento, y en la distribución del conocimiento productivo entre los diferentes grupos sociales. Concientemente estoy estableciendo aquí una analogía entre la acumulación del capital y la acumulación de conocimientos en una sociedad capitalista, por cuanto ambos procesos son una expresión del modo prevaleciente de organización social y económica.
c) En tercer lugar, puede intentar ofrecer explicaciones alternativas; explorar nuevas vías teóricas y ejercer su crítica intelectual de las "verdades" establecidas o aceptadas y, al mismo tiempo, promover la redistribución del conocimiento en la forma que se propuso anteriormente. A partir de este momento la acumulación del conocimiento puede volverse peligrosa ante los ojos de aquellos que controlan el establecimiento académico o político, y nuestro hombre de ciencia tendrá un acceso decreciente a los fondos para investigación, su contrato podrá no ser renovado, se le puede forzar a abandonar la universidad; y en casos extremos se le obligará a abandonar el país o puede ser encarcelado. En algunos países latinoamericanos (como el Brasil y la Argentina) este proceso ha sido notorio en los últimos años, pero no creo en modo alguno que esto sea privativo de la parte sur del hemisferio ni del hemisferio occidental."
"¿Cómo descolonizar las ciencias?"
Comentarios
Publicar un comentario
Comentario crítico (destructivo o constructivo, a su elección)